Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar tu navegación, adaptarse a tus preferencias y realizar labores analíticas. Al continuar navegando aceptas nuestra Política de Cookies.

Aceptar

Orientación Universitaria

Gestión de las emociones

El Bienestar es un concepto amplio, que tiene que ver con sentirnos bien, tranquilos y con capacidad para hacer frente al día a día.

EmocionesPara lograr el bienestar emocional es necesario encontrar un equilibrio entre nuestros pensamientos, emociones y acciones. Sin embargo, a lo largo de nuestra vida nos podemos encontrar con multitud de situaciones que hacen que nuestros pensamientos y sentimientos fluctúen, haciendo que afloren una gran variedad de emociones. Reprimirlas, negarlas o tratar de huir de ellas no nos ayudará, pero tampoco podemos entrar en bucle y dejar que nuestras emociones nos dominen.

Es importante darnos cada día un tiempo en el que podamos dejar fluir nuestras emociones sin juzgarlas, para después poder gestionarlas y elaborarlas de manera adecuada. Esto nos dará una mayor estabilidad emocional que nos aportará serenidad y nos permitirá continuar con nuestra actividad diaria.

¿Qué hacer si las emociones nos invaden en un momento inoportuno?
Los niños nos enseñan cómo manejan las emociones 

¿Cómo puedo gestionar de forma efectiva mis emociones?

  1. Reconocer e identificar las emociones que estamos sintiendo.
    El primer paso es saber si estamos identificando correctamente nuestras emociones. En ocasiones nos cuesta identificar lo que nos ocurre y saber expresarlo correctamente. Poner nombre a lo que sientes y comprender tus emociones, te ayudará a conocerte mejor y a saber los motivos por los que te sientes de una determinada manera. Si somos capaces de saber por qué nos sentimos así, habremos dado un gran paso para regular y gestionar nuestras emociones, tanto si son positivas como negativas.
  2. Permítete sentir todas las emociones, sin juzgarlas y sin juzgarte.
    Cuando haya algo que te toque intenta tomar conciencia y conectar con esa emoción. Céntrate en ti y en lo que estás sintiendo. No pasa nada por sentir preocupación, miedo, soledad, ansiedad, nostalgia, enfado, aburrimiento... En este ejercicio te darás cuenta de que también surgen emociones positivas como optimismo, solidaridad, gratitud, altruismo, compasión… Atrévete a explorar todas las emociones que te afloren.
  3. Exprésalas.
    Cuando afloren esas emociones acéptalas como algo que forma parte de ti, sin reprimirlas ni esconderlas. Si te surgen en un momento poco adecuado, puedes contenerlas (no reprimirlas) y esperar a ese momento del día en el que podrás reflexionar sobre ella y expresarla. Puedes señalar la parte en el cuerpo en el que se manifiesta y dotarla de un color e intensidad concreto. Saber percibir y expresar correctamente nuestras emociones es fundamental para lograr el bienestar emocional. No reprimas ninguna emoción, si lo haces no podrás avanzar.
  4. Escribe cómo te sientes.
    Puedes iniciar un diario en el que anotes tus pensamientos y estados de ánimo. El diario emocional o diario de emociones es una herramienta muy útil para desarrollar la conciencia emocional y el autoconocimiento y en él puedes escribir tanto las emociones positivas como las negativas. Además, este diario puede ayudarte a clarificar tus sentimientos y a relativizar la situación.
  5. Comparte con tus amigos y familiares sobre cómo te sientes.
    Tanto si se trata de sentimientos negativos como positivos, compartirlos con los demás siempre es beneficioso. Al compartir emociones positivas, además de revivir esa sensación positiva, haces a otras personas partícipes de tus emociones. Al compartir las emociones negativas te estás enfrentando a ellas y aumentan las posibilidades de regularlas. Compartir y hablar con otras personas de nuestras emociones nos ayudará a desahogamos, pero también nos permitirá exponernos a otros puntos de vista sobre la situación que nos causa la emoción y ayudarnos a ver nuestras dificultades desde la perspectiva de otra persona.
  6. Realiza algún ejercicio de relajación o meditación.
    La relajación te ayudará despejar la mente y eliminar la tensión acumulada, te sentirás más positivo y seguro. La meditación te ayuda a tener una mayor consciencia de ti mismo, mejora tu concentración y el estado anímico y facilita y mejora la calidad del sueño. Existen multitud métodos en técnicas de relajación y meditación, pero es importante que seas constante. Puedes empezar por practicarlo 15 minutos al día, poco a poco lo irás incorporando a tus hábitos y notarás sus resultados.

Si en algún momento sientes que las emociones negativas te desbordan y crees que no eres capaz de controlar la situación, puedes echar un vistazo a las pautas que te ofrecemos en el apartado "Ansiedad y Estrés".

Cómo afrontar emociones negativas a través de la escritura expresiva